Drenaje linfático

El drenaje linfático es una técnica de maniobras muy lentas y suaves, totalmente indolora…

El drenaje linfático es una técnica de maniobras muy lentas y suaves, totalmente indolora, muy agradable y relajante que se puede hacer en todas las partes del cuerpo.
Favorece la eliminación de líquidos al tiempo que ayuda a mantener el sistema inmunitario. Además, activa la circulación y mejora el aspecto de la piel.
Sirve para eliminar líquidos y sustancias de deshecho a través de la vía linfática.
El sistema linfático es un sistema similar y paralelo al sistema sanguíneo que recoge el líquido que no es absorbido por el sistema venoso (un 15% del total). Está formado por órganos (amígdalas, timo, bazo, médula y ganglios) y vasos linfáticos. Tiene como funciones principales: transportar los nutrientes y los linfocitos (células necesarias para la producción de anticuerpos), recoger los productos de deshecho de todo el organismo, filtrar la entrada de gérmenes y producir linfocitos.
La linfa está formada por agua, sales minerales, moleculas de grasa, linfocitos y elementos del sistema inmunitario, restos de células, bacterias muertas y partículas de desecho que se acabarán eliminando a través de la orina.
El sistema inmunitario se puede alterar por varias razones y entonces nos serviremos del drenaje linfático para intentar reestablecer-lo. Puede haber una insuficiencia congénita o secundaria a traumatismos, cirugía, inflamaciones, compresiones por tumoraciones o elementos vecinos, etc.
La circulación de la linfa también puede verse alterada por otros factores como el sedentarismo, el exceso de calor, llevar ropa demasiado apretada, trastornos posturales, el embarazo, sobrepeso por obesidad, varices e insuficiencias venosas de larga duración, procesos infecciosos, afecciones hormonales o metabólicas, etc.
El mal funcionamiento del sistema linfático hace que se acumulen los líquidos en la zona intersticial (espacio entre las células) y se produce lo que llamamos edema (el edema puede ser de origen venoso o linfático). Cuando la alteración que produce el edema es del sistema linfático se llama linfedema.
Donde más a menudo aplicamos el drenaje linfático es en el linfedema, pero una vez vistas las posibles causas de alteración del sistema linfático vemos que esta técnica también tiene otras indicaciones como: afecciones de la piel, alteraciones del tejido graso, celulitis, pre y post cirugía, relajación, neurosedante, insomnio, edemas del embarazo y síndrome premenstrual, edemas postraumáticos, cefaleas, migrañas, etc.
Ayuda a reducir los síntomas de piernas hinchadas, mejora transtornos circulatorios y retención de líquidos, actúa eficientemente sobre la celulitis y favorece la relajación.

“Busca la paz para tu mente y obtendrás salud para tu cuerpo.”
Anónimo • Frase del día
“Descansa. Un campo que ha descansado ofrece una cosecha generosa.”
Anónimo • Frase del día