A continuación expongo los síntomas asociados a los ataques de ansiedad. Es necesario que la persona que sufra un ataque de ansiedad no se centre en estos síntomas. Su atención debe proyectarse hacia aspectos más útiles como hacer alguna actividad constructiva, ejercicio, aprender alguna materia o destreza. El objetivo es escapar de la trampa de estos síntomas ya que la angustia que generan produce más ansiedad.

Los síntomas de la ansiedad

Sensaciones de ahogo y dificultad para respirar

Estas sensaciones son algunos de los síntomas más angustiantes. A veces se siente como si alguien le hubiera puesto una almohada en su cara.

Recuerda una cosa muy importante: esta experiencia es sólo una sensación causada por los impulsos nerviosos exagerados. Estos síntomas no pueden hacerte daño, no se detiene la respiración.

Dolor de pecho

Causado por la tensión muscular. Los dolores en el pecho pueden hacerte sentir mucho miedo. La sensación inicial de cualquier persona con un ataque de ansiedad y que tiene dolores en el pecho es que se está muriendo de un ataque al corazón. Esto no es cierto. El dolor en el corazón es muy diferente a este dolor y muy a menudo no se inicia en el pecho.

La respiración profunda y otros ejercicios de relajación son una manera muy eficaz de disminuir estos síntomas desagradables. Si puedes conseguir que alguien te dé unos masajes a tu espalda, hombros y pecho, te ayudará a relajar los músculos cansados y doloridos.

Latidos acelerados del corazón, latido lento del corazón, palpitaciones

La ansiedad aumenta los niveles de adrenalina en el torrente sanguíneo haciendo que el corazón se acelere. Esto es perfectamente natural. Una disminución del ritmo cardíaco es también una característica común de la ansiedad, de nuevo, no significa que tu corazón deje de latir.

Nudo en la garganta y dificultad para respirar

Globo o bolo histérico es el término correcto para este síntoma. Es causado porque los músculos de la garganta se contraen ante la ansiedad o el estrés.

A veces sientes como que no puedes tragar nada. Este es otro ejemplo de un síntoma que mejorará si no se le da ninguna credibilidad. Ciertamente es muy desagradable pero totalmente inocuo y no hará que dejes de respirar, comer o beber.

Transpiración

La sudoración es una reacción normal del cuerpo y está diseñada para reducir la temperatura del cuerpo. A medida que el cuerpo se calienta el sudor se libera en él a través de las glándulas sudoríparas.

Durante los períodos de ansiedad el cuerpo se está preparando, ya sea para huir o pelear, y libera sudor para tratar de enfriar el cuerpo. Los niveles de sudor vuelven a la normalidad a medida que la ansiedad disminuye.

Temblor o estremecimiento

Todos temblamos o nos estremecemos cuando estamos nerviosos o tenemos frío. El temblor es una reacción normal ante el temor y o una disminución de la temperatura corporal.

Durante la ansiedad es muy normal experimentar temblores o escalofríos. Pasarán cuando acabe el ataque de ansiedad.